Alrededor de 3,6 millones de pequeños contribuyentes están en un limbo tributario que hoy no saben a cuánto, cuándo y cómo se van a ajustar las escalas del Monotributo, con el temor de que sean recategorizados en el Régimen General de Responsable Inscripto que implica una carga tributaria de entre cinco y 10 veces más de acuerdo al caso que el Régimen Simplificado del Monotributo.
El régimen simplificado de Monotributo tiene una actualización anual de escalas y topes para pertenecer al mismo que se actualiza en enero de cada año en base a la movilidad jubilatoria que fue derogada por la nueva ley de movilidad sancionada la semana pasada pero que no se previó para el Monotributo las nuevos topes y escalas como corresponde por ley, observa Damián Di Pace, director de la consultora FocusMarket.
El Poder Ejecutivo envió al Congreso un proyecto de ley para crear un puente entre el monotributo y el régimen general, que incluye descuentos y crédito fiscal, con el fin de subsanar aquel temor de los monotributistas. El plan puente prevé que a partir de este mes, la actualización del límite de cada categoría y de los aportes de los pequeños contribuyentes se haga en línea con la variación de las jubilaciones mínimas del último año (este mes sería del 35,3%). Di Pace observa cinco problemas del Régimen simplificado sin resolver para los contribuyentes
1- Tope para el Régimen Simplificado. Cuando se creó el régimen el tope para pertenecer era de $ 100.000 que equivalían en la Convertibilidad a U$S 100.000. A lo largo de los años, la inflación desnaturalizó los bolsillos y los presupuestos y al no tener mecanismos de ajustes automáticos se desnaturalizó también la simplificación del régimen. Hoy, un prestador de servicios tiene un tope de facturación de $ 1.7 millón que equivale a U$S 11.593 y de $2.6 millones para la comercialización de bienes que equivale a U$S 17.393.
2 - Trampa del salto tributario. Al no tener ajuste por Inflación durante años los topes generaron que el paso de un régimen a otro sea al corto tiempo de emprender. Hoy el régimen debería tener un tope actualizado por un mix entre inflación y evolución de la devaluación del peso frente al dólar, a la fecha de no menos de $ 12 millones.
3- Incertidumbre Pandemia, Económica y Tributaria. Los pequeños contribuyentes hicieron sus cálculos y costos para aumentar su facturación por inflación en base a una actualización en enero en relación al valor de cuota ajustado. En la actual contexto donde muchos de ellos tomaron el crédito Tasa 0 y deberán comenzar a pagar su deuda, se quedaron sin actividad en el medio de la pandemia, disminuyeron sus ventas y tienen por delante la incertidumbre sobre la pandemia y el devenir económico ahora se le está sumando la incertidumbre tributaria a millones de pequeños contribuyentes.
4- Situación de Autónomos. Para este caso la situación es mucho peor. Quien pasa del régimen simplificado al autónomo debe permanecer en el régimen al menos tres años para volver al Monotributo. Es decir una condena de un tercio de década independientemente del resultado del negocio.
5- Plan Puente. Esta idea es oportuna pero debería ser actualizando las escalas en enero por inflación y luego tener diferentes escalas de pagos de ganancia unificado a pequeños porcentuales de 3%, 5%, 10%, 15% a partir que se van ascendiendo en la facturación.
La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) ha propuesto algunos esquemas para evitar el escenario planteado. Uno de ellos es de emergencia, que contemplaría a aquellos que deberían haber sido excluidos del Monotributo, en forma automática, por haber superado el tope de la máxima categoría.
Aquí el organismo que dirige Mercedes Marcó del Pont divide la situación entre aquellos que superaron hasta un 25% del tope entre octubre de 2019 y diciembre pasado, a los que les otorgaría la posibilidad de seguir en el régimen durante este año.
A su vez, los que hayan pasado de aquel porcentaje, pasarían al régimen general pero con algunos beneficios en el período fiscal en curso para que la transición no sea tan traumática. Asimismo, se crearía la figura del buen cumplidor, que abarcará a aquellos monotributistas que, sabiendo que su facturación supera el límite del régimen, voluntariamente realizan el cambio de sistema.
En este caso, además de la acumulación de los últimos 12 meses del crédito fiscal obtendrán una reducción en el IVA.